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El quinto presidente de la democracia, José Luis Rodríguez Zapatero, ha confirmado que no volverá a ser candidato del Partido Socialista Obrero Español en unas elecciones generales. Su declaración fue tajante:”Lo que era una convicción se convirtió en una determinación personal, en una decisión firme y es la que hoy hago pública: no voy a ser candidato en las próximas elecciones generales”.

La noticia era muy esperada, y finalmente, el día 2 de abril de 2011 en pleno Comité Federal del partido confirmó su despedida sin elegir a su sucesor de forma directa. Lo hizo con soltura y con mucha intención. Con ese acto, el actual presidente ha hecho historia. Ha sido el único presidente del gobierno que nunca ha perdido un proceso electoral. Pero no acaban ahí las diferencias con los anteriores presidentes.

Al igual que su antecesor, José María Aznar, deja el puesto por una decisión propia; después de 8 años de gobierno. La diferencia es que el presidente popular anunció su intención de no volver a presentarse en el momento de ganar las segundas elecciones, mientras que el líder socialista lo ha anunciado en el último tramo de su legislatura.

Por otro lado, Aznar designó “a dedo” a su sucesor Mariano Rajoy; mientras que Zapatero no ha querido ni siquiera dar un signo de preferencia hacia algún candidato. Ahora el debate sobre quién será el próximo candidato o candidata a presidente estará encima de la mesa (tanto interna como externamente) hasta la celebración de las primarias . Aunque la información política tendrá algo claro en que sustentarse: la oleada de reacciones ante la noticia.

Marta Carranza Montero

La confesión del presidente fue discreta, normal. Él parecía relajado y convencido de sus palabras. Cuando terminó su intervención el Comité le otorgó un largo minuto de aplausos. No hubo murmullos. Los presentes no se mostraron sobresaltados, pero en las posteriores intervenciones se pudo notar cierto tono de inestabilidad.

Demuestran, por tanto, que no les pilló por sorpresa. Uno de los conocedores de esta decisión era José Bono. Zapatero se lo comunicó cuando se reunió con él en La Moncloa en diciembre de 2007 para convencerle de que quería que regresara a la política para contar con él como presidente del Congreso en el caso de que ganara las elecciones de marzo de 2008.

También lo sabía José Blanco, quién suspendió el mitin de Vista Alegre previsto para el día 3 de abril. Parece que Blanco comunicó la noticia posteriormente a los líderes territoriales del partido, y de ahí que se haya filtrado información antes de tiempo. También se barajaron otras fechas, concretamente el 26 de marzo, pero la celebración de una Cumbre Europea alargó la espera hasta abril.

Es cierto que el gran inconveniente para los socialistas es que el debate sucesorio empezase antes de las elecciones municipales y autonómicas del próximo 22 de mayo, por eso Zapatero ha pedido que se evite mezclar asuntos tan dispares.

Marta Carranza Montero

Su mandato comenzó para algunos de forma inesperada tras un acontecimiento terrible ocurrido en la capital del país. El atentado del 11 de marzo de 2004, supuso un punto de inflexión, y tres días después José Luis Rodríguez Zapatero se convirtió en presidente del gobierno español. Una de sus primeras decisiones fue retirar las tropas españolas de  Irak, así como la creación de la ley que permitiría contraer matrimonio a los homosexuales. Con esta última decisión, España se posicionó entre los primeros países de Europa en defensa de derechos e igualdades.

Estas y otras medidas contentaron a los ciudadanos, que le reeligieron cuatro años después. Sin embargo, la segunda legislatura no ha sido tan sencilla. La llegada de la crisis económica ha hundido el sistema económico pero también a Zapatero. En multitud de ocasiones se ha visto obligado a renunciar incluso a sus principios políticos por acatar las mejores medidas para intentar sacar al país de la situación. Pero no ha sido suficiente; incluso su popularidad ha bajado estrepitosamente.

 Otro de los objetivos de Zapatero cuando se convirtió en presidente era acabar con la banda terrorista ETA, y a pesar de los logros obtenidos (treguas incluidas y los ocho años de la democracia con menos muertos a manos de ETA) el fin de la banda todavía no ha llegado. Algunos defienden que si eso ocurriese sería la única salvación del PSOE en unas elecciones generales todavía inundadas (seguramente) por la crisis económica. Por el momento,  los datos de las encuestas sólo confirman lo lógico, el PP supera a los socialistas en diez puntos en intención de voto.

Marta Carranza Montero

 Zapatero quería provocar un triple efecto con su anuncio. Declaró a su entorno que primero quería transmitir la seguridad de que terminaría su legislatura, además de poder centrarse así, sin ser candidato, en atajar la crisis económica. Pero existió una tercera razón: el actual presidente no quería alterar ni perturbar la campaña para las elecciones venideras. En su discurso privado Zapatero confesó que todavía queda mucha legislatura para remontar la actual situación económica; y también le parecía tiempo suficiente para el futuro candidato. Podrá preparar así su candidatura.

La decisión de no aspirar a un tercer mandato no implica que se vayan a adelantar las elecciones, y así lo confirmó durante el discurso del pasado día 2: “Voy a ejercer mi responsabilidad como presidente hasta el final de la legislatura, hasta el último día y como hasta ahora: cumpliendo compromisos”. Quiere seguir ejerciendo su responsabilidad durante este próximo año, y adelantó que ya ha empezado a realizar los principales contactos para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. De esta manera, para bien o para mal, todo será obra del actual presidente del gobierno.

Zapatero con su segundo gobierno en La Moncloa. Sus dos posibles sucesores en los extremos. Wikimedia Commons

A puerta cerrada, el presidente confesó que no cree que sea el momento de hacer balances y recomendó al partido no dejarse llevar por las encuestas que empezarán a sucederse “Que no nos cambien las encuestas, cambiémoslas nosotros a ellas”. Mientras que en público defendió «El PSOE tiene inteligencia y cerebro femenino porque es capaz de hacer tres cosas a la vez: Culminar las reformas, competir el 22-M y afrontar las primarias»

Marta Carranza Montero

Los dos principales candidatos estaban allí. Estaban presentes como miembros de la ejecutiva; y tras el anuncio de José Luis Rodríguez Zapatero todas las miradas se dirigían a dos personas: Alfredo Pérez Rubalcaba, vicepresidente primero del Gobierno, y Carme Chacón, ministra de Defensa. Ninguno hizo declaraciones.

Marcelino Iglesias, secretario de Organización del PSOE, señaló que la ejecutiva no tenía candidatos, y que el proceso de primarias debería posponerse hasta el verano. Mientras que Zapatero pidió en su discurso que los posibles candidatos se mantengan siempre fieles al «principio de lealtad» y que trabajen con voluntad «integradora».

Por su parte, la mayoría de los dirigentes regionales apuesta por el consenso para evitar una guerra interna que divida al partido. Esa mayoría, compuesta por al menos 13 de los 17 secretarios generales de las federaciones autonómicas, apoya al candidato mejor situado en las encuestas y al más conocido: Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero Carme Chacón también tiene apoyos, sobre todo el de la federación de Cataluña.
El 28 de mayo se volverá a reunir el Comité Federal y aprobará la fecha de las primarias que elegirán al próximo candidato socialista a presidente del Gobierno. Se espera concluir el proceso antes de agosto, para dar unos siete meses al elegido para preparar su candidatura.

Marta Carranza Montero

Ante este anuncio, el Partido Popular ha reaccionado con fuerza. Consideran que a partir de ahora Zapatero estará demasiado entretenido con la sucesión y que por esta razón desatenderá su labor como presidente. Por ello, su propuesta inicial es el adelanto de las elecciones. Aunque esa posibilidad es realmente difícil. Una de las razones para esa petición podría ser el hecho de que el PP pretendía centrar la campaña de las municipales en criticar la figura de Zapatero, y ahora se ha quedado sin su objetivo.

Algunos dirigentes han afirmado que Zapatero se convertirá en un “pato cojo”. Término utilizado en Estados Unidos para referirse al titular saliente de la Casa Blanca que pasa dos meses, entre noviembre y enero, compartiendo cargo con el nuevo presidente. Pero en esta ocasión, el término no es el apropiado, ya que en España no hay posibilidad de que dos presidentes compartan cargo.
La reacción de las filas socialistas no fue tan reaccionaria como la popular, como era de esperar. Todas las intervenciones han sido para agradecer al presidente su “gesto”, “su generosidad”, “su coherencia”… y para criticar al PP por su reacción ante el anuncio de Zapatero. La siguiente reacción que todo el mundo espera es la repercusión económica que pueda tener este anuncio. Pero esa respuesta solo la dará el tiempo.

Marta Carranza Montero

El Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció el pasado sábado durante su intervención ante el Comité Federal del PSOE que no será candidato a las próximas elecciones, después de meses de rumores y comentarios. Zapatero, que comenzó su discurso con un resumen de la Legislatura, finalizó agradeciendo el respeto y el afecto de su partido.

El presidente reconoció que nunca estuvo en su ánimo apurar hasta el final para comunicar esta decisión y que, tras meditar en las últimas semanas, ha creído que “lo más coherente era anunciarlo ahora”. Además, a juicio de Zapatero, dos legislaturas son suficientes y su renuncia es lo más conveniente para el PSOE, para el país y para su familia. Al conocer la noticia, el PP ha pedido desde su cuenta de Twitter la celebración de elecciones anticipadas.


El PSOE abrirá el proceso de primarias después del 22-M, según ha anunciado el presidente. Lo que nadie puede asegurar es que se cumpla el deseo de Zapatero de posponer el debate sucesorio para después de las elecciones municipales. Esa ha sido también la primera reacción casi unánime de todos los barones que tomaron la palabra tras Zapatero. Todos destacaron la necesidad de ponerse a hablar ahora de las elecciones del 22 de mayo y no de otras cosas que provoquen división.

La fecha de las primarias se fijará en el Comité Federal que se celebrará el 28 de mayo, según ha dicho el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, en un proceso que podría durar unos dos meses y resolverse por tanto para finales de julio. De momento, Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón son los posibles candidatos a la sucesión.

Sara Fernández Fúnez